Beneficios

Producción sostenible: Los productores pueden reducir sus costos, incrementar sus utilidades y aplicar mejores prácticas de gestión, orientando al productor hacia la sostenibilidad.

Trabajadores dedicados y competentes: En las fincas certificadas los trabajadores reciben capacitación apropiada, equipos de protección personal para sus labores, vivienda digna, trato y salarios justos, instalaciones y condiciones de trabajo mejorados que generan mayor motivación, compromiso y productividad laboral.

Reconocimiento internacional: La certificación proyecta transparencia y responsabilidad, por lo cual atrae una variedad de consumidores conscientes y compañías comprometidas con la gestión.

Imagen pública: La imagen de las fincas y de los grupos certificados mejora ante compradores, proveedores, gobierno, consumidores y el público en general.

Acceso a mercados y mejores precios: Los consumidores buscan cada vez más productos certificados. La certificación distingue su producto y abre nuevas oportunidades de mercadeo.

Calidad total: La nueva definición de calidad incluye el medio ambiente, así como la calidad de vida de productores, trabajadores y comunidades, que se ven mejoradas por las prácticas establecidas por el Comité Internacional de Normas.

Oportunidades de financiamiento: Cada vez son más los bancos e instituciones financieras que favorecen a productores certificados. Algunos gobiernos ofrecen incentivos para promover una producción responsable.

Transferencia de tecnología: Gerentes de empresas agrícolas aprenden prácticas y tecnologías nuevas de actores de otros países. Grupos locales sin fines de lucro actúan como extensionistas.